A veces, después de un divorcio, lo más difícil no es perder a la otra persona, sino descubrir que ya no sabes quién eres. De ahí parte "Comer, Rezar, Amar", dirigida por Ryan Murphy y basada en las memorias de Elizabeth Gilbert. Julia Roberts interpreta a Liz, una escritora que, tras terminar su matrimonio, decide dejarlo todo y viajar durante un año. En Italia redescubre el placer de comer y disfrutar sin culpa; en la India busca calma y aprende a perdonarse; en Bali se abre, poco a poco, a la posibilidad de volver a querer. Es una película luminosa, de paisajes hermosos y tono amable, que no pretende dar lecciones profundas, pero sí recordar algo importante: tienes derecho a detenerte y a empezar de nuevo. Ideal para una tarde en que necesites esperanza y un poco de aire.